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¿Cómo crear un espacio de Home Office productivo?

marzo 25, 2020

Texto original de APOTEMA Estudio

Consejos de Interiorismo para transformar tu espacio Home Office en una zona de trabajo eficiente.

Por Claudia Moreno.

Los esquemas de trabajo actuales han dado la puerta a que profesionistas, empleados, emprendedores, creativos, freelance, entre otros, tengan la oportunidad de trabajar desde la “comodidad” de su casa, ya sea algunos días a la semana o por periodos más largos.

Ésta evolución al trabajo en casa (o Home Office) tiene la ventaja de administrar tus propios horarios, administrar tu espacio, trabajar a tu propio ritmo y ahorrar tiempo en traslados, pero siendo sinceros ¿qué tan productivo eres en tu espacio de trabajo en casa?

A menudo escucho personas diciendo “No me concentro cuando trabajo en casa”, “Me distraigo con facilidad”, “Tiendo a procrastinar mucho”, “Me cuesta trabajo organizarme”, y esto tiene que ver con el simple hecho de que la casa se percibe mentalmente y está planeada físicamente como un espacio personal y de relajación, no está diseñada para ser un espacio laboral.

Se necesita hacer una planeación adecuada del espacio, un mini “proyecto de interiorismo” enfocado en la creación de una zona de trabajo, por lo que te dejamos algunos consejos para hacer de tu Home Office un espacio productivo:

1. Enlista tus Herramientas de Trabajo

Esta “Zona de Trabajo” dependerá de tu actividad particular y de las herramientas que necesites, por ejemplo, un diseñador o arquitecto probablemente requiera su computadora y además una mesa para hacer prototipos, maquetas, ilustraciones, planos, etc, a diferencia de un abogado o escritor que probablemente requerirán su computadora y algunos libros a la mano.

2. Designa una “Zona de Trabajo” en tu hogar

Si cuentas con un espacio inutilizado en tu hogar, como una segunda o tercer recámara, un estudio, un comedor inutilizado o hasta una esquina libre, ésta se puede convertir en tu nueva zona de trabajo. Si no cuentas con ese espacio extra y generalmente trabajas en la barra de tu cocina, en tu sillón o en tu cama, necesitarás analizar bien tu casa para designar una zona de trabajo en un área común.

Los espacios del área común que consideres deben contar con buena iluminación natural, buena ventilación y deben estar libres del paso. Si ese “spot perfecto” se encuentra ocupado por un sillón u otro mueble, será hora de reacomodarlo para liberar y designar este espacio como tu nueva zona de trabajo.

Recuerda, “La forma sigue a la función”.

3. Mide tu espacio



Una zona de trabajo debe considerar las dimensiones mínimas necesarias de espacio en relación al cuerpo humano. Estas dimensiones ya están estandarizadas (y recopiladas en el libro Las Dimensiones Humanas en los Espacios Interiores) por lo que solo hará falta consultar las que necesites, es decir, si en tus “Herramientas de trabajo” necesitas un escritorio, una laptop y un espacio para guardar tus documentos, necesitas conocer entonces las medidas estándar de un escritorio de trabajo, de un archivero, de la altura de la mesa y la altura de tu silla para trabajar mejor.

Algunas consideraciones al momento de acomodar tus herramientas:

  • Distribuye tus herramientas de modo que no afecten o entorpezcan el paso de circulación.
  • Enfoca tu escritorio o mesa de trabajo hacia un punto sin distracciones, por ejemplo, frente a una pared, una ventana o un balcón.
  • Siéntate en contra de cualquier distracción, a espaldas de la TV, de cualquer sofá, y lejos de tu cama.
  • Colocar el monitor a una distancia de tus ojos entre 40–80 cm

4. Cuida la iluminación

La iluminación en el hogar está planeada para ser una zona de relajación, con luces cálidas e intensidad menor a la iluminación de una oficina. Esto hace que nuestro cerebro entre en modo “relax” y no en modo “activo”. Necesitarás incrementar la iluminación en tu espacio de trabajo con el fin de mejorar tu rendimiento, reducir la fatiga visual y evitar lastimar tu visión.

  • Utiliza focos que asemejen la iluminación natural (Luz Neutra con temperaturas de color entre 3800ºK y 4500ºK) y ubícala sobre tu zona de trabajo (tu mesa de trabajo, dibujo o escritura), no sobre tu pantalla.
  • Como referencia, un espacio estándar de trabajo requiere unos 300 luxes mínimo, zonas de dibujo y trabajos de mayor precision requieren entre 500–750 luxes.
  • Lo ideal es contar con un luxómetro para conocer tu iluminación actual y conocer realmente si es necesario subir o bajar la intensidad de tu iluminación.

Si no cuentas con un luxómetro puedes descargar una de mucha alternativas de Apps de Luxometros a tu móvil, suelen tener un margen de error de 5–10%, pero te permitirá conocer la cantidad aproximada de tu iluminación.

5. Elimina el ruido visual

El ruido visual es todo aquello que a la vista genera cierto “ruido” o molestia, generalmente ocurre porque dichos elementos no aportan nada al conjunto o al espacio. Es necesario retirar estos elementos ruidosos o molestos visualmente de tu zona de trabajo, como objetos que te desagraden, imágenes muy cargadas o coloridas, textos distractores de los libros, folletos, empaques, etc, y cualquier tipo de acumulación (ya sean papeles, objetos arrumbados en las esquinas o pilas de cosas sin acomodar). Aún si las paredes o estanterías quedaran vacías, generarán mayor apertura del espacio y tranquilidad visual.

6. Ten a la vista tu agenda

Designa un espacio en tu pared o escritorio a tu agenda diaria para tenerla todo el tiempo a la vista. Esta sencilla practica hará que reduzcas tu tiempo improductivo, ya que cada vez que te sientas podrás ver desde el primer momento tus pendientes y saber por donde comenzar a trabajar. Una persona que no suele llevar una agenda o programar su día pierde alrededor de 30 minutos como mínimo divagando porque, sencillamente, no sabe por donde empezar.

7. Trae la naturaleza a tu espacio

Por último, si quieres decorar tu espacio o escritorio, recomiendo ampliamente el uso de plantas o elementos naturales. Una persona que trabaja cerca de plantas obtiene grandes beneficios:

  • Psicológicamente reduce el estrés.
  • Reduce el exceso de dióxido de carbono en el aire, mejorando la oxigenación, percepción, enfoque y, por ende, la productividad.
  • Mejora la calidad del aire interior.
  • Visualmente nos conecta con el mundo exterior.

Así que, si sueles trabajar desde tu hogar ya tienes algunas herramientas a la mano para poner en práctica y transformar ese espacio en una verdadera zona de trabajo.

“La felicidad comienza en casa”.

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