Las 4 cosas que me ayudan a mantener a la ansiedad como mi aliada y no como mi enemiga

Te voy a platicar, desde mi ansioso ser, las cosas que , –LITERAL– , me han funcionado para sentirme mejor cuando tengo ansiedad. Aunque no podemos hacer que se vaya por completo, sí podemos controlarla para que seguir con nuestras vidas. 

¿Cómo se siente la ansiedad? 

Como una serie de pensamientos, sentimientos y síntomas de nuestro organismo que se activan cuando percibimos incertidumbre en una situación futura y nos sentimos amenazadas o vulnerables. 

Cuando prolongamos estas sensaciones o no hacemos algo por controlarlas, aparecen problemas que se vuelven más “tangibles” y que dejan de estar solo en nuestra cabeza, a lo que llamamos Problemas de ansiedad y estos pueden manifestarse de las siguientes maneras: 

Palpitaciones o aumento del ritmo cardíaco. Sensación de ahogo. Sudoración excesiva o sin motivo aparente. Temblores. Opresión en el pecho. Nervios en el estómago (mariposas). Náuseas. Vómitos. Mareos. Comer en exceso. Pérdida del apetito. Tensión muscular Cansancio excesivo. Hormigueo en brazos, manos, pies y piernas. Miedo a volverse loco/perder la razón. Miedo a morir. 

¿De dónde viene mi ansiedad? 

Las causas de la ansiedad pueden ser distintas según la persona que la padece; pueden ser factores hereditarios que predispongan a una persona a padecer ansiedad, también pueden ser desequilibrios en los neurotransmisores de nuestro cerebro por malos hábitos como dormir poco o comer mal; incluso situaciones cotidianas como demasiada exigencia laboral, problemas familiares, amistades conflictivas, relaciones interpersonales (novio, crush, ex), la ropa que debemos escoger para un evento, inseguridades físicas, hasta salir y relacionarnos con gente nueva o conocida, etc. 

¿Cómo sobrellevarla? 

1· Tener un hobbie: 

Uno de los mejores remedios para controlar la ansiedad es centrarse en el presente, esto significa: DISTRACCIÓN y qué mejor que buscando/encontrando alguna actividad que nos haga aprender, disfrutar y concentrarnos. 

Hay cientos de actividades que podemos realizar y no siempre implican una inversión fuerte de dinero. 

Yo, por ejemplo, comencé a ver tutoriales para coser y reparar toda esa ropa que no me ponía porque pensaba que algún día la llevaría con la costurera (cosa que nunca pasó); al principio lo hacía a mano, y aunque no me quedaban perfectas, me satisfacía mucho ver resultados tangibles por aprovechar mi tiempo. 

2· Dormir lo suficiente, comer bien y mantenerse físicamente activa: ¿Quieres que tu cuerpo y tu mente se sientan tranquilos y fuertes como para enfrentar los altibajos de la vida? Duerme la cantidad adecuada y necesaria de horas: ni muy poco ni demasiado. Come bien: Escoge frutas, verduras, proteínas magras y granos enteros para tener energía a largo plazo (en lugar de los breves estallidos de energía que se obtienen con el exceso de azúcar o cafeína). Y haz ejercicio físico para enviar oxígeno a todas las células del cuerpo para que puedan funcionar a su mejor nivel: sube caminando las escaleras, haz ejercicios sencillos en tu casa o sal a correr. 

3· Salir a un lugar que me guste mucho: Salir a dar un paseo por el parque o una caminata puede ayudar a cualquiera a sentirse en paz o relajado. (Escoge un lugar donde te sientas seguro para poder relajarte y disfrutar de lo que te rodea). Caminar, montar en bicicleta o caminar con raquetas de nieve ofrecen el beneficio adicional del ejercicio físico. Invita a uno o dos amigos (o a un familiar) a ir contigo y disfruta de sentirte conectado con otras personas. 

4· Respirar tranquilamente: 

Si respiras pausadamente te ayudará a equilibrarte y recuperar las energías que necesitas para hacer frente a tu día a día. El ejercicio de respiración a mí me ha funcionado es el siguiente: Inhala 4 segundos (inflando tu estómago) Sostenlo 8 segundos Exhala 7 segundos 

Al principio es un poco complicado, sobre todo la exhalación, pero casi instantáneamente comenzarás a relajarte y a sentirte mejor. Estas respiraciones puedes hacerlas recostada en tu cama como ayuda para poder dormir, mientras estudias, ves la televisión…e incluso mientras caminas. 

No tiene sentido vivir preocupados por el pasado, porque es algo que no podemos cambiar, así que para qué malgastar energía en él o en un futuro que no existe. Es muy importante centrarnos en el presente, aceptando todo aquello que forma parte del día a día y siendo realistas al buscar soluciones a todo lo que sí sea modificable. 

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