Reflexionando como cada inicio de año, de mi continuar trabajando en nuevos proyectos y en una mejor versión de mi persona, les puedo decir que si tuviera que definir mi 2017 en una palabra sería: Vulnerabilidad.

El año pasado me enseñó a conocerme fuerte y al mismo tiempo  vulnerable, por las situaciones que se fueron presentando en el día a día. Y fue ahí que comprendí que la vida está llena de momentos increíbles y otros que no tanto.

En nuestra sociedad esta dictado que la felicidad es lo máximo en la vida. Cada quien obtiene la felicidad de distintas maneras, desde poseer cosas materiales, tener éxito profesional, tener o ser la pareja perfecta, viajar, tener hijos, independizarse, etc.

Están mal vistos, el dolor y el sufrimiento. No hemos logrado comprender que estos sentimientos son parte de la vida y que, para valorar más los mejores momentos, tenemos que conocerlos.

Pero a la vista de todos, estar dolido no es opción, es una pérdida de tiempo. Evitar el dolor al máximo es la causa que tengamos miedo a relacionarnos de nuevo con personas, a cerrarnos en nuestro mundo, a dejar de intentar, por evitar el dolor a un fracaso en cualquier ámbito.

 

También existen aquellos que son adictos al dolor y que no conocen otra forma de vida, y van hiriendo a diestra y siniestra quienes se les ponga enfrente. O al que le encanta ser víctima de la historia, para crear confusión y compasión en otros a cambio de satisfacciones momentáneas.

No hemos logrado comprender que muchas veces las consecuencias de momentos dolorosos o cierres de ciclos dan fruto momentos memorables, llenos de satisfacción.

Está comprobado científicamente que el evitar el dolor solo hace que se prolongue y tarde mucho más tiempo en cerrar la herida. Y que una cuestión es la del dolor y otra la del sufrimiento.

El ciclo normal de un duelo puede ser después de un año, si después de este tiempo sigues igual, puede que hayas elegido sufrir de más.

Es por ello la importancia de adueñarte de ese sentimiento, sentirlo, honrarlo, porque eres un ser humano que siente… que está vivo y que, por alguna perdida o alguna expectativa rota, está vibrando esa sensación horrible… un hueco en el pecho.

Es importante que te digas: si me duele y me duele mucho y agradezco que puedo sentir este sentimiento, aunque no me guste.

El no luchar en contra o evadir ese sentimiento te ayudara a sanar más rápido, puedes usarlo como motivador.

imagen 3 (1)

En la psicología se entiende que las perdidas comprenden de cuatro etapas:

  1. El shock o negación. Aquí piensas que lo que sucede no es verdad, que es una maldita pesadilla.
  2. Rabia. Aquí se suelen buscar culpables: a nosotros mismos, el otro, la vida, dios, etc.
  3. Tristeza. Aquí es cuando no tienes ganas de nada, te alejas de la gente. Aquí es importante que no lo hagas, es cuando más necesitas de los tuyos y el hablarlo es la mejor manera de irlo sacando. Procura estar con quien no te juzgaría por seguir hablando del tema después de un tiempo.
  4. Reconciliación. En esta etapa es cuando te quedas con los mejores recuerdos o los aprendizajes que tuviste.

Es importante entender que estas etapas no son secuenciales ni ordenadas, sino que se pueden llegar a vivir incluso al mismo tiempo. Puedes llegar a tener la sensación de avanzar, pero luego retroceder, es de lo más normal, tente paciencia.

El dolor y la felicidad son complementos, es como el sol y la luna. Por ello debemos saber bailar bajo la lluvia, o como yo le digo surfear, porque a veces estas arriba y a veces abajo.

Captura de pantalla 2018-02-11 a las 20.48.19

Lo que ayuda es tratar de estar presente, de estar consiente que el dolor no será para siempre y que nosotros podemos hacer algo distinto para mejorar sea lo que sea.

Al estar presente, podrás disfrutar más los momentos felices.

Para comprender esto es un proceso de ir madurando. Una chica confeti sabe que debe estar abierta a que a veces necesitamos vivir ciertas experiencias para ser mejor persona que ayer, por eso agradezco todo lo vivido en mi año pasado, aprecié tanto los momentos malos que me ayudaron a crecer y disfrutar los momentos buenos que estoy viviendo ahora., y además que sé que estoy lista para afrontar las dificultades que se pudieran presentar.

Gabriela Moran
You can also like this posts
Abr 11, 2018
Seguramente ya estás en la etapa en la que empezaste a tener un noviazgo o algún crush. Te cuento, yo me enamoré a primera vista, literal y aquél chic ...
Abr 10, 2018
¿Alguna vez has leído sobre el Positive Thinking? Si te sucede como a mí que lees y lees sobre ello y llegas a la conclusión que la mayoría de las pe ...
Abr 8, 2018
Tengo 35 años, los últimos diez años trabaje en una empresa multinacional, termine dos  maestrías, tres certificaciones y muchos diplomados. Me encan ...
This post has one comment
  • Marisol J. Tassano:

    Este post ha logrado tocar lo profundo de mi alma. En estos días, han sido tocadas heridas viejas, y creo que lo que se está diciendo aquí es muy acertado. La vulnerabilidad nos hace mejores, el sentir el dolor y aceptarlo nos permite avanzar.

Leave your comment here:

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Do not spam our blog. Your comment will be checked by administration.